aprato

Africa a mi manera

Despedida del Continente Negro

La etapa final de un viaje apasionante incluyó el recorrido por ciudades sudafricanas de ensueño y países arrancados del dominio británico. Un verdadero broche de oro.

POR CARLOS REBELLA

Ya liberado de la velocidad a paso de hombre y normas que asustan, abandoné no sin tristeza la ¨Tierra Prometida¨ de los animales, el Parque Kruger.
Relojeando de soslayo los fugaces mojones, decenas de escenarios se atropellaban en mi cabeza como una sucesión de flashes; las cacerías parecían remotas; los cotos y guías una miscelánea confusa; el derribo de mi primer trofeo africano un recuerdo; la sonrisa bonachona de Forrester; los ojos azules de Frederick; el juego de tenis con una campeona; los sabios consejos de Helmuth; la nívea sonrisa de los pisteros apadrinando mi segundo bautismo; el olor del galpón, comedor donde transcurrió el más insólito diálogo entre sordos; las huellas del esquivo leopardo –una vara demasiado alta– que revivió mis andanzas por el Amazonas; la mira mojada opacando la figura de la gacela; la impaciencia hasta comprobar el sexo del orix; las hienas en el paroxismo de la ferocidad; la manada de leones ignorándome; las bocazas de los cocodrilos y algunas noches arropado por añoranzas…

(Leer más en VIDA SALVAJE # 241 -Julio 2018).

 

 
2018 - Revista Vida Salvaje - Todos los Derechos Reservados