aprato

Tips de Expertos

Doradito

Muchas experiencias pescando dorados, sobre todo en aguas claras donde podemos ver perfectamente la escena, nos han mostrado cómo el instinto caníbal está presente en esta especie de una manera muy marcada. Basta enganchar un doradillo para que otro grande venga por él y literalmente se lo trague. Y cuando esto no nos sucede, o simplemente no lo observamos, es cuestión de mirar un poco a las presas para ver las cicatrices de mordidas que muchas de ellas tienen en su cuerpo, poniendo en evidencia haber zafado de la dentellada de algún pariente mayor.

ATADO Y FOTOS GERARDO MARTINETTO

(Leer más en VIDA SALVAJE # 242 -Agosto 2018).

 

 
2018 - Revista Vida Salvaje - Todos los Derechos Reservados