aprato

Pecarí de collar

CANTO DE COLMILLOS

Una salida en busca de tan singular especie, con todos los matices que su caza propone.

POR CARLOS REBELLA

En 1715, el naturalista británico Willam Toller recorría las costas uruguayas de Plata recopilando datos y estudiando la flora y fauna del Nuevo Mundo. Imprevistamente, enfrentó una numerosa piara de cerdos salvajes que al verlo comenzaron a entrechocar violentamente los dientes al tiempo que erizaban las cerdas del lomo. Se guareció detrás de un árbol y abatió a uno para investigar sus características biológicas. Observando que además de su ombligo natural mostraba algo similar en el dorso, lo bautizó como cerdo de dos ombligos. Debió transcurrir casi un siglo hasta que otros colegas descubrieran que en realidad el segundo era una glándula para segregar cierto líquido similar al almizcle –maloliente y espeso– que utiliza para marcar su territorio.

(Leer más en VIDA SALVAJE # 248 - Marzo 2019).

 

 
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