aprato

Ciervo colorado

BRAMA CON ACECHO Y RECECHO

Parecía que el ciervo definitivamente se negaba. Pero en el último round y cuando el cazador perdía por puntos, se dio el nocaut.

POR CARLOS REBELLA

Se oyen bramidos que estremecen la piel de los discípulos de San Uberto invitando a la batida; en los charcos y tajamares, los grandes astados afiebrados por el sexo se refrescan entre revolcones y tragos; en la espesura, astas coronadas con afilados candiles de brillos marfileños arremeten cual Quijote desgajando ramas; las hembras del rodeo esperan la ovulación para entregarse al semental. El celo del ciervo colorado, que los cazadores esperan un largo año, está en marcha.

(Leer más en VIDA SALVAJE # 250 - Mayo 2019).

 

 
2019 - Revista Vida Salvaje - Todos los Derechos Reservados