aprato

Chascomús

VIZCACHAS ENTRE DOS LUCES

Una salida a Giribone, jugando con las luces y las sombras para concretar una muy buena cacería de vizcachas.

POR CLAUDIO FERRER

Como de costumbre, mi buen amigo Pancho me llamó por teléfono para hacerme la invitación anual a la caza de vizcachas. ¿Cómo negarse? ¿Cómo desairar a un amigo de tantos años? Me vi en el compromiso de tener que ir. “Una obligación moral”, diría otro querido compañero de cacerías.

(Leer más en VIDA SALVAJE # 258 - ENE/FEB 2020).

 

 
2020 - Revista Vida Salvaje - Todos los Derechos Reservados